Aquí es donde empieza nuestra labor, que no es otra que escuchar de manera activa al cliente y saber exactamente qué necesita y qué desea. Una vez sabemos hacia dónde dirigirnos, ya podemos empezar a hacer diseños para reformar la cocina, la reforma del baño , la distribución general de dormitorios, salón-comedor, y en definitiva, poder visualizar la reforma completa.